CC, Vol.2. N° 2: 37-44. https//doi.org/ 10.48168/cc022021-004  
Saber vivir bien es un asunto de  
la Filosofía  
Filosofía y ciencias de la complejidad  
Knowing how to live well is a  
matter of Philosophy  
Philosophy and Sciences of Complexity  
Carlos Eduardo Maldonado  
Recepción: 14/09/2021  
Aceptación: 26/10/2021  
Resumen  
Este artículo sostiene una tesis, a saber: que saber vivir y vivir bien son un asunto distintivo de la filosofía,  
mucho más que de la ciencia, en general. Mientras que la ciencia consiste en una invitación a ver el mundo y la  
realidad tal cual son, la filosofía se caracteriza por un cambio de actitud frente a lo que es y lo que aparece. Por  
su parte, sin que sea el tema central aquí, el arte se distingue por crear mundos, realidades, experiencias y di-  
mensiones.  
Palabras Clave: Ciencias de la complejidad, vida, conocimiento, experiencia, cambio de actitud  
Abstract  
This paper claims that living well and knowing how  
to live are a particular issue of philosophy, distinctively,  
rather than a concern belonging to science in general.  
Whereas science consists in an invitation to face the  
la primera forma como observamos, contamos el uni-  
verso, y unimos experiencias, unos con otros, y con la  
naturaleza. El arte nos une a la naturaleza, pero tam-  
bién a los animales. Es sabido cómo también entre los  
animales existe arte, en general: el juego, la mímica,  
la música, las canciones, los relatos, una forma de ar-  
world and reality as such, philosophy is characterized quitectura, en fin, la danza. Desde los peces hasta los  
by a change of attitude vis-à-vis what is or appears. artrópodos, desde las ballenas hasta las aves, desde  
Furthermore, the arts are distinguished by creating  
los mamíferos hasta los arácnidos y los cefalópodos.  
brand new worlds, realities, experiences and dimen- Hasta donde sabemos. En el futuro, verosímilmente,  
sions; this however is not the main concern here.  
habremos de descubrir que también el arte existe en  
las plantas. Sin la menor duda, la ya está establecida  
la existencia del baile o la danza entre las plantas; los  
árboles, por ejemplo. Al fin y al cabo, recién en el año  
Key Words: The sciences of complexity, life, knowled-  
ge, experience, change of attitude  
2
006 se hizo el descubrimiento de la neurofisiología de  
Introducción  
las plantas. Desde entonces se ha venido ganando un  
enorme terreno.  
Las tres grandes áreas del conocimiento no las úni-  
cas- y de la vida son el arte, la ciencia y la filosofía.  
Originariamente, al arte precedió a las otras dos, y fue  
Para los seres humanos, después del arte vino la  
filosofía. Por lo menos en el relato oficial que nos ha  
llegado a partir de la Grecia antigua y algunos de sus  
Revista de la Unidad de Investigación de la Facultad de Economía de la UNSA  
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antecedentes. Occidente emerge sobre los pilares de trumental y el esfuerzo de recuperación de las artes y  
la reflexión filosófica, la indagación por las causas, la la estética en la Escuela de Frankfurt, en general. Sin  
emergencia del pensamiento abstracto, en fin, el deba- olvidar, jamás las tres transformaciones, de camello en  
te argumentativo. Todo en la plaza pública. Sobre esta león, y del león en niño, en el Zaratustra de Nietzsche.  
base, tiene lugar también, entonces el nacimiento de Los ejemplos y casos pueden multiplicarse a granel.  
las incipientes formas de ciencia; las matemáticas pri-  
Hoy vivimos una profunda crisis, sistémica y sis-  
mero, la física luego, la geometría. Pero, tal y como la temática., como jamás la ha habido en la historia de  
conocemos, la ciencia es un invento perfectamente re- la humanidad gracias al carácter globalizado e inter-  
ciente que tiene lugar después del final de la Edad Me- dependiente de la cultura en general. Pues bien, este  
dia, atravesando por el Renacimiento, y en los orígenes texto sostiene que el llamado a llevar una vida buena,  
de la Modernidad. La ciencia, tal y como la conocemos, a saber vivir, y a vivir una vida plena suma qamaña,  
es un invento perfectamente reciente, que tiene apenas sumak kawsay, y utz k’aslemal, en quechua, aymara  
alrededor de cuatrocientos años.  
y quiché, respectivamente, por ejemplo-, es el oficio  
Ahora bien, las relaciones entre arte, ciencia y filo- exactamente de la filosofía, y se aportarán argumentos  
sofía no siempre han sido armónicas. No bien nace la de diversa índole. La tesis enunciada se apoya en tres  
filosofía, Platón expulsa a los poetas de su República, argumentos. El primero explora el sentido, la extensión  
y Aristóteles le hace eco reduciendo a las artes a un y la profundidad de lo que comporta saber vivir, esto  
nivel bastante inferior en las escalas de conocimiento. es, vivir bien. Se trata de un argumento de tipo epis-  
El resto es historia. Por su parte, el nacimiento de la temológico. El segundo afirma que saber vivir bien es  
ciencia marca tajantemente la división con respecto a un tema que se dirime de cara la naturaleza. El tercer  
la filosofía. Es lo que sucede con Descartes primero, y argumento reevalúa el sentido y el significado de la fi-  
luego también con Kant y con Comte.  
losofía de cara a las ciencias de la complejidad y explica  
El lastre de formas jerárquicas de conocimiento y por qué razón esto es importante. Al final se extraen  
con ellas, formas jerárquicas de organización y de es- algunas conclusiones.  
tilos de vida marca y atraviesa de un extremo al otro a  
las relaciones entre arte, filosofía y ciencia.  
1. ¿Qué es saber vivir bien?  
Epistemológicamente, el arte siempre ha precedido  
y anticipado a la ciencia y a la filosofía. Es el ámbito de  
No es suficiente con vivir, simplemente. Ese es, sería  
la libertad y de la imaginación par excellence. La ciencia un tema simple y llanamente biológico. La teoría de la  
consiste, dicho de manera simple pero directa, en una evolución en su versión darwiniana, y su extensión a  
invitación a ver, a encontrarnos, a enfrentar lo que hay, la síntesis neodarwiniana sería suficiente para ello. El  
lo que sucede, lo que acaece, lo que está allí. Es el lla- tema ciertamente hunde sus raíces en la biología, pero  
mado a la realidad tal cual es, independientemente de la supera con mucho.  
nuestros deseos. Este es su mérito.  
Ya decía Heráclito, el Oscuro de Éfeso, que la mayo-  
Por su parte, las artes no se interesan tanto por la ría de la gente son muertos vivientes. Zombies, diría-  
realidad sino, consisten en una superación de la misma. mos hoy en día, con el trasfondo de Hollywood. “Inmor-  
El arte crea mundos, crea realidades, hace posibles di- tales mortales, mortales inmortales: viviendo la vida  
mensiones y experiencias de otra forma inimaginadas. de aquellos, la vida de aquellos muriendo” (D-K, 62)  
El arte enfrenta a la realidad superándola, creándole (Gigon, 1971; Mondolfo, 1986; Kirk y Raven, 1981).  
otra(s) realidad(es) antes perfectamente inconcebibles. Digámoslo de manera breve y directa: la mayoría de  
Las artes no se interesan por la realidad en cuanto tal. las gentes son muertos vivientes; y no lo saben. Y aná-  
Sino, por decir lo menos, por sus modalidades.  
logamente a lo que sucede con los zombies, en libros  
Por su parte, la filosofía se encuentra en algún lugar o en películas, persiguen a los vivientes y quieren ma-  
intermedio entre el arte y la ciencia. Dicho de manera tarlos para convertirlos en otros zombies. Un zombie  
puntual, la filosofía consiste en la invitación a cambiar sólo sabe de sí mismo. Significativamente, se trata de  
la actitud ante la realidad. Se trata, primero, del mito muertes vivientes sin cerebro: no piensan, no deciden,  
de la caverna, en el Libro VII de la República (Politeia) carecen de criterio propio, de cualquier sentido de  
de Platón, y luego de la epojé entre los estoicos. Se autonomía, son gregarios, nada saben de imaginación  
trata, asimismo, de la skepsis a partir del escepticismo y libertad, hacen lo que hacen todos los zombies. Herá-  
antiguo, hasta la duda metódica cartesiana, son olvi- clito, el preclaro.  
En la Grecia antigua existían dos términos para de-  
signar a la vida: bios y zoé. El primero es idóneo tan  
sólo para aquellos seres que han decidido tomar el des-  
dar jamás la ironía de Sócrates. En fin, cabe mencionar  
también, por ejemplo, los análisis del lenguaje desde  
Bacon hasta Wittgenstein, y las críticas a la razón ins-  
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CIENCIAS DE LA COMPLEJIDAD  
tino en sus propias manos. El segundo designa, en con- de la felicidad, fue el hecho de que los pueblos andinos  
traste a los vivientes en los que la vida vive a través notablemente, Bolivia, Perú y Ecuador- sabían desde  
suyo, son instrumentos. En Aristóteles, se trata de los siempre acerca de la importancia del saber vivir y el  
animales; en una lectura contemporánea, se trata de vivir bien. Políticamente, los gobiernos de Evo Morales  
todos aquellos que viven en y al servicio de Institu- y de Rafael Correa estaban en su auge, digamos, como  
ciones: la Iglesia, el Ejército, el Estado, la Empresa, la un hecho contextual. Pues bien, Occidente descubrió  
Corporación, o cualquier otro. Todo el pensamiento ins- que la calidad de vida y la dignidad atraviesan transver-  
titucionalista cobra aquí sus profundas raíces.  
salmente por un tema tan básico como eso: saber vivir  
De suerte que la vida, en su sentido primero bios- bien; y de ello, significativamente, no se puede hacer  
designa a quienes se atreven a tomar el destino en sus un código, una política, una receta o un algoritmo. El  
propias manos; y sólo éstos son verdaderamente libres. suma qamaña y el sumak kawsay anclan profundamen-  
La historia, notablemente, de la literatura está repleta  
te en la sabiduría andina y en toda una cosmovisión uno  
de casos que ilustran esta forma de vida; la única for- de cuyos pilares son la lengua quechua y el aymara,  
ma de vida verdadera. Pues bien, ya los griegos tenían  
un concepto para el bien vivir, o el saber vivir: la eu-  
praxein, cuyo sustantivo es la eupraxis; literalmente la  
lenguas vivas, a diferencia del griego antiguo y del latín.  
Desde el puntode vista de las ciencias ylas disciplinas,  
el aprendizaje por parte de Occidente- acerca del saber  
buena (eu) vida (praxis): eupraxía, que designaba q la vivir bien procede de la economía, se orienta hacia la his-  
felicidad, al éxito, a la capacidad de manejar bien (un toria, pero se nutre de la etnografía y la antropología. La  
navío), y también a la acción de hacer el bien. Respec- traducción elemental consiste en lo siguiente: un sistema  
tivamente, en Píndaro, Las Olímpicas, 8, 14; en Tucí- económico en profunda crisis sistémica y sistemática el  
dides, en Antifón, en Platón, en Las Leyes, 732c, en liberalismo, el sistema de libre mercado- necesita motivos  
Isócrates, 197b, en Platón, en el Eutidemo, 279e, en el para alimentar esperanzas acerca de un modelo en crisis y  
Alcibíades de Platón, 116b.  
que no aguanta más; los primeros diagnósticos emergen,  
El eupraxein o la eupraxía designaba, pues, el sa- recientemente, a partir de los primeros Informes al Club  
ber manejar bien las situaciones, no sucumbir ante de Roma, atraviesa por los límites planetarios del Instituto  
las tormentas, y hacer el bien, metafórica tanto como Stockholm y se proyecta en numerosos otros diagnósti-  
literalmente. Entonces, claro, se conocía el éxito y la cos, todos similares. Al cabo, sin la menor duda, la crisis  
felicidad, las cuales, como se aprecia fácilmente nada es civilizatoria. Occidente sencillamente nunca supo vivir,  
tiene que ver con grandes campañas, grandes acciones, no supo vivir bien, y jamás hizo del tema de llevar una  
grandes empresas, sino, siempre, con la vida cotidiana. vida plena su principal y ni siquiera una de sus principales  
Sabiduría pura, de la mejor.  
De manera significativa, el tema se diluye a lo largo mercado, vida para el trabajo y la enajenación.  
de la historia de Occidente. La religión en rigor, las re-  
Vivir bien es un tema que implica, mucho más que  
preocupaciones. Todo fue vida para la guerra, vida para el  
ligiones monoteístas y reveladas se imponen, a sangre ciencia, información y educación, además y principalmen-  
y fuego, imponiendo consiguientemente otras actitudes te, mucha sabiduría. Occidente jamás hizo de la sabiduría  
y relaciones, todas infundadas en el miedo, el castigo un tema mayor de consideraciones. Lo suyo fue siempre,  
y sistemas punitivos. Total ausencia de libertad. Entre la ciencia, la filosofía y el arte, dicho en general; ditto.  
tanto, a lo largo de sus cerca de 2500 años, Occidente  
Pues bien, el tema de base radica en el reconoci-  
entró en una profunda crisis sistémica y sistemática. miento expreso de que no existe y manifiestamente  
En algún momento en el ápice de esta crisis, la London no en toda la historia de Occidente- una propedéutica,  
School of Economics, descubre, hacia el año 2001, de una metodología o una lógica de o hacia la sabiduría. Lo  
un lado, que la felicidad es importante para el desarro- de Occidente fue siempre la fama, el éxito, la riqueza,  
llo de las sociedades. Este descubrimiento tiene lugar el entendimiento, la razón y el poder; y sus variaciones  
a raíz del hecho de que Bután, un pequeño país en las y derivaciones.  
montañas del Himalaya, de credo budista, formuló un  
Como se observa, el eupraxein y la eupraxía que-  
plan de desarrollo a cien años, cuyo primer punto era dan tan sólo como referentes etimológicos y teóricos,  
la felicidad. Jamás antes, específicamente a partir de la puesto que en la experiencia de la cultura y la historia  
modernidad, la felicidad había sido considerada como no existieron para nada, una vez que la Grecia antigua  
un tema nacional, estratégico, de plan de desarrollo, y hubo desaparecido. De manera que existe un salto his-  
mucho menos a cien años vista. Desde entonces, nota- tórico impresionante de alrededor de 2500 años para  
blemente en los indicadores Gini, se comenzó a intro- el re-descubrimiento de aquello consistente en saber  
ducir a la felicidad como un tema de desarrollo humano. llevar una vida buena. Por consiguiente, en el reconoci-  
El segundo descubrimiento, casi contemporáneo al miento de que temas como el poder, el éxito, la fama,  
Revista de la Unidad de Investigación de la Facultad de Economía de la UNSA  
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la riqueza y el entendimiento no son precisamente los plantea de cualquier manera menos como una relación  
principales valores, actitudes o relaciones de una vida definitiva o determinantemente antropológica. Cierta-  
bien llevada. Todo un golpe para la tradición encefalo- mente que Protágoras ocupa un papel destacado cuan-  
céntrica y todas sus aristas y expresiones. Dicho en el do se indaga acerca de algo así como una antropología  
lenguaje de la economía: todo un desafío al crecimien- filosófica. En contra suya digamos dos cosas: primero,  
to económico, el desarrollo, la productividad, y demás; que era un sofista, lo cual a la luz de la historia oficial  
esto es, para cualquier modelo económico de tipo pro- de la filosofía no es precisamente un cumplido. Y se-  
ductivista y, ulteriormente, extractivista.  
gundo, de manera aún más fuerte pero indirecta, que  
Los pueblos, verosímilmente “atrasados”, “pobres” y fue contemporáneo de Sócrates, y es con Sócrates, de  
subdesarrollados” de los Andes –dicho desde la pers- acuerdo con la lectura de Nietzsche (2013), con quien  
pectiva del “desarrollo” y la “gran civilización occiden- comienza la decadencia de Occidente, la decadencia de  
tal- sí han sabido lo que es vivir y llevar una vida que la experiencia humana. No es éste el lugar para pon-  
se define en términos significativamente mejores y muy derar el juicio nietzscheano. Por ello, por politeísta y  
distintas a la calidad y a la dignidad, valores distintiva- pagana aún sabía la Grecia antigua algo- acerca del  
mente antropocéntricos y occidentales. Un motivo de buen vivir. Pero muy pronto se imponen otras actitudes,  
reflexión.  
Un rasgo sobresaliente de la sabiduría andina con-  
otras creencias, otras relaciones.  
Es a partir del momento en el que los seres humanos  
siste en la ausencia de jerarquías. Antes bien, las cultu- adoptan una actitud extractivista ante la naturaleza que  
ras mesoamericanas y aquellas aún prevalecientes hoy el tema cambia por completo. Pues bien, el extractivis-  
en Abya Yala se organizan y viven: a) relativamente a mo comienza, mucho antes del “Génesis” en el Libro  
la naturaleza, b) en términos de heterarquías (Maldona- de los Libros, en la Política de Aristóteles, allí donde el  
do, 2021a). En quiché, cabe mencionarlo, el verdadero Estagirita concibe a la naturaleza como un medio para  
poder consiste en servir a los demás, no tener fuerza, los fines, necesidades e intereses de los seres humanos  
influir en los demás, tomar decisiones (“los tomadores (Aristóteles, 1988: Libro 1).  
de decisión”) y cosas semejantes, de suerte que es todo  
lo contrario a las ideas clásicas, incluso con sus deriva- con respecto a las creencias, valores, comportamien-  
ciones como “empoderamiento” (horribile dictum).  
tos, gustos y necesidades que sugiere o impone la cul-  
Vivir con la naturaleza implica una fuerte distancia  
Simple y llanamente vivir bien significa poner a la tura. La cultura nos hace desear cosas que no nece-  
vida en todas sus expresiones, niveles, manifestaciones sitamos; particularmente en el capitalismo. Para ello,  
y fenómenos- en el primer lugar, y reconocer por tanto la publicidad y la propaganda, el diseño en general  
a todo lo demás como subsidiario, en el mejor de los ca- (diseño industrial diseño gráfico, diseño textil y otros)  
sos. Occidente puso en primer lugar la lista no es en ab- y el mercadeo fungen como factores determinantes  
soluto exhaustiva- a la razón, a la República, al Imperio, para el consumo. Consumir significa crecer económica-  
a la Iglesia, al Estado, al Partido, en fin, a la Empresa y la mente, de acuerdo con una creencia equivocada pero  
Economía (todas con mayúsculas), por ejemplo-, siem- muy acendrada. Y claro, los centros comerciales están  
pre por encima de la vida. Y por eso mismo, Occidente hechos para crear la sensación de libertad (Marcuse,  
jamás supo de nada semejante y ni siquiera próximo a 1969a; 1969b; 1969c). Todo se conjura para hacer a  
vivir bien. Elaborar esta historia, es equivalente a escribir los seres humanos seres necesitantes. Nada más aleja-  
una historia del olvido. (Para un buen conocedor algún do del buen vivir.  
Saber vivir bien significa, simple y llanamente, saber  
eco heideggeriano resuena en el fondo, quedo).  
Saber vivir significa que los tiempos verdaderos son qué se necesita verdaderamente y qué no. Y lo cierto es  
los tiempos de la naturaleza, no los tiempos humanos; que la inmensa mayoría de cosas (= productos, mer-  
eufemísticamente dicho: “los tiempos de la cultura”. Y cancías) no son necesarios en absoluto. La cultura ata,  
los tiempos de la naturaleza poseen una densidad in- en tanto que la naturaleza libera.  
mensamente mayor que los tiempos que la cultura, en  
Vivir conforme a la naturaleza significa saber a cada  
cualquier acepción, en cualquier tono, en cualquier in- momento qué se necesita y qué no, qué es importante  
terpretación que se quiera, puedo jamás haber asumi- y qué es pasajero, qué es permanente y qué es aleato-  
do. Veleidad y falsos sueños.  
rio. Como se aprecia sin dificultad, el tema es filosófico  
en el sentido primero de las relaciones que cada quien  
tiene hacia los demás, hacia el mundo, hacia el tiempo  
y hacia la existencia misma. Saber vivir es mucho más  
2.  
Saber vivir bien es vivir con la naturaleza  
La Grecia antigua es aún pagana y politeísta, de que un asunto de ciencia en cualquier acepción de la  
suerte que el asunto relativo a llevar una vida buena se palabra, un tema distintivo de la filosofía. No se trata  
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CIENCIAS DE LA COMPLEJIDAD  
simple y llanamente de reconocer lo que hay y cómo es mología, de un lado, y la física cuántica de otra parte,  
y se comporta, sino de transformar la actitud o la forma ponen de manifiesto que los cuerpos sólidos constitu-  
de vida frente a aquello que acaece, que está ahí, lo yen una ínfima minoría en la vastedad del universo. La  
dado y lo que clásicamente se asumió como “el ser”. La inmensa mayoría del cosmos está vacío. Una manera  
filosofía es, dicho en una palabra, un llamado al cambio puntual de señalar este hecho es el reconocimiento de  
de la forma, el estilo, o el estándar de vida. De un lado, que la materia bariónica compone apenas cerca del 4%  
como un asunto personal como en Platón o en Hus- del universo y que el restante 96% es energía oscura  
serl, por ejemplo-, pero, de otra parte, además, como y materia oscura, y que, a la fecha, sencillamente no  
un tema social, colectivo o histórico como en Spinoza sabe con precisión en qué consisten. A su vez, de otra  
o en Marx, por ejemplo-. La filosofía es un cambio de parte, la bioquímica ha puesto de relieve que de ese  
la actitud como un cambio del mundo, y no es tanto 4% de materia bariónica, a su vez, el átomo está esen-  
una aceptación del mundo y de las cosas como llegan cialmente vacío, y que el cuerpo humano, la realidad y  
o se viven como una invitación a una revuelta contra las cosas en general están vacías. Una idea manifiesta-  
las cosas tal y como aparecen. La mayoría de filósofos mente contraintuitiva, desde donde se mire.  
han subrayado del cambio de la actitud natural hacia  
La conclusión no puede ser más evidente y no pue-  
una actitud filosófica; algunos filósofos, han puesto de de dejar de anticiparse: una filosofía de la naturaleza,  
relieve el llamado a un cabio del mundo, de la sociedad, como una sabiduría de la vida consisten en una ciencia,  
de la estructura y de la realidad misma. En este senti- un arte, y una filosofía del vacío. He aquí el más hermo-  
do, la filosofía se acerca más al arte en general que a so de los oximorones: el ser es vacío (Smethan, 2010;  
Sabbadini, 2017; Damdul, 2019)1.  
la ciencia.  
Para quien, la expresión más directa e inmediata de  
El vacío: la más contraintuitiva de las ideas en el  
la naturaleza es su propio cuerpo. El cuerpo de cada contexto de la ciencia, la filosofía y la cultura occidenta-  
quien Leib, en su expresión en alemán, que designa al les, acostumbradas a plenitud, relleno, coseidad, fisica-  
cuerpo vivo, en contraste con el Körper, que denota a lidad, concreción todas, ideas centradas en torno a la  
los cuerpos físicos, inanes-, la experiencia más autén- importancia de la percepción natural, y los sentidos en  
tica de la naturaleza en general. O también, desde otro el sentido primero de la palabra-: lo real es lo que se ve,  
punto de vista, la naturaleza habla a cada quien de for- se toca, se coge, se siente (LeShan y Margenau, 2009;  
ma inmediata a través del cuerpo y como los lenguajes Ackerman, 1992). Pues bien, todos parece indicar que  
del cuerpo. De esta suerte, una verdadera filosofía no es justamente al contrario: las cosas más “reales” son  
es tanto filosofía de la razón, el entendimiento, la con- intangibles, inmateriales, vacías.  
ciencia, el alma, y demás, sino, más originaria y radi-  
Dicho de manera elemental: la sabiduría no descan-  
calmente, es además y fundamentalmente, una filosofa sa en las cosas, sino en un distanciamiento con res-  
del cuerpo. El cuerpo como la unidad de la vida, de tal pecto a ellas. Una idea simplemente provocadora en  
modo que saber vivir equivale a escuchar al cuerpo y contextos en los que lo que se exalta es el tener, el  
saber del cuerpo como del texto en el que se sedimenta haber, el ser, como condiciones para la calidad de vida  
la existencia en el sentido más pleno y fuerte de la pala- y la dignidad de la vida. Pues bien, todos los modelos  
bra. Una sabiduría de la naturaleza es al mismo tiempo económicos pasados y vigentes ignoran completamente  
sabiduría del cuerpo.  
estas ideas. Y con ello, no pueden resolver, en absolu-  
La fenomenología de lo que ello comporta implica to, el tema del buen vivir centrados, como lo están,  
aspectos tales como saber alimentarse, saber amar, sa- en riqueza, consumo, bienestar material, crecimiento,  
ber vivir el instante, saber lanzarse a los abismos como desarrollo, y demás-. Lo anterior, sin embargo, en ma-  
a los sueños mismo y hacer lo imposible posible y real, nera alguno de be ser entendido como una apología  
saber vivir con las inclemencias del tiempo y el clima indirecta a la pobreza, la escasez, la exaltación de las  
tanto como con los momentos de solaz y alegría, en necesidades y demás. Una pretensión semejante sería  
fin, saber que la vida es una sola y que esta ancla en sencillamente supina.  
el cuerpo y es desde el cuerpo mismo desde donde se  
La filosofía constituye quizás la mejor puerta de ac-  
lanza para que el espíritu conozca la felicidad, el cono- ceso a la sabiduría. Muchos más, sin ambages, que la  
cimiento y la plenitud. Una fenomenología del cuerpo ciencia, dicho en general.  
ocuparía un espacio que sobrepasa con mucho a un ar-  
1
Una observación puntual: no deja de ser curioso: a) que la  
mayoría de la bibliografía en el tema sea de autores orientales  
India, Nepal, etc.), y b) que la mayoría de textos se publiquen  
en editoriales distintas al mainstream. Un tema relativo a la  
sociología del conocimiento.  
tículo; sin embargo, sí es posible señalar con precisión  
hacia las dimensiones de la sabiduría.  
Una precisión, anclada en lo mejor de la ciencia de  
punta, se impone en este punto. La astronomía y la cos-  
Revista de la Unidad de Investigación de la Facultad de Economía de la UNSA  
41  
3. Reevaluando la filosofía de cara a la compleji- orgánico con la naturaleza o el mundo. Pues bien, una  
dad  
relación semejante comporta toda una forma de vida, y  
es bastante más que sencillamente una heurística, una  
Hemos dicho que la filosofía se distingue por ser un lógica o una metodología.  
llamado vehemente y radical a cambiar de vida, indivi-  
Al mismo tiempo, es preciso observar que, bien en-  
dual o colectivamente. (Esto, dicho en passant, explica tendidas, las ciencias de la complejidad no son más  
por qué razón la filosofía es políticamente incorrecta). ciencia que arte, no más filosofía que ciencia, en fin,  
En otras palabras, se trata de la antípoda a cualquier no más teoría que práctica. Los dualismos, los reduc-  
tipo de pensamiento de corte institucionalista, literal o cionismos, los determinismos y los mecanicismos de  
metafóricamente. Antes que simplemente ver “al ser”, cualquier índole desaparecen, se diluyen, digamos. No  
aceptarlo tal cual es el ser o lo que aparece, o como existen jerarquías de conocimiento, y consiguientemen-  
se quiera abordar el tema desde la epistemología; aquí te tampoco jerarquías de formas o estilos de vida. Esto,  
da igual-, la filosofía consiste en un rechazo del ser en a decir verdad, es algo que aún no termina de ser evi-  
tanto que cambio de la actitud hacia lo que es o lo que dente para la gran mayoría de académicos e investiga-  
aparece. Prácticamente toda la historia de la filosofía dores que trabajan en complejidad en cualquier sentido  
puede condensarse en esta idea: el Mito de la Caverna de la palabra. Existe aun implícitamente, por decir lo  
o el mito de las aguas del Río Lethé, en la República de menos, distinciones de ciencias y disciplinas, jerarquías  
Platón; la ironía socrática; la epojé estoica o el espíritu de lenguajes y aproximaciones.  
crítico y libre de los cínicos, la duda metódica de Des-  
De suerte que cuando se piensa en complejidad  
cartes, el llamado a la libertad sin parangones de Spi- se piensa más allá de las distinciones entre ciencias,  
noza, en fin, sin ser prolijos, la filosofía fenomenología disciplinas, prácticas, y saberes. Un buen pensador no  
de Husserl, la muy puntal tesis 11 sobre Feuerbach de piensa con categorías; pensar significa, originaria, ra-  
Marx, la experiencia radical del rostro del otro en Lévi- dicalmente, pensar sin categorías (Maldonado, 2019),  
nas, la angustia de Merleau-Ponty en el encuentro entre pues las categorías nos impiden ver el mundo o la na-  
lo vivible y lo invisible, por ejemplo. Toda gran filosofía turaleza o la vida de diversas maneras y son siempre  
es una fantástica invitación a cambiar las cosas, por autorreferenciales. Es justamente todo el ámbito de un  
lo menos, cambiando la actitud ante ellas. Radicalidad, pensamiento deductivo o hipotético-deductivo. Debe-  
libertad, independencia.  
mos poder ver el mundo sin pre-conceptos, pre-juicios,  
Pues bien, existe una muy estrecha relación entre la  
pre-comprensiones. Algo extremadamente difícil que  
filosofía, a entendida, y las ciencias de la complejidad coincide, plano por plano con la exigencia de las cien-  
Rescher, 1998; Couloubaritsis, 2014). Las ciencias de  
cias de la complejidad, a saber: los sistemas complejos  
(
la complejidad son ciencias de posibilidades y ciencias son abiertos y para ver sistemas abiertos es indispen-  
de la vida (Maldonado, 2021b). Y asimismo, las ciencias sable tener una estructura de mente abierta. Algo que  
de la complejidad comprenden a los fenómenos, sis-  
temas y comportamientos de complejidad creciente a  
partir de los grados de libertad que éstos tienen o que  
exhiben.  
se dice fácilmente, pero es muy difícil de llevar a cabo.  
Los antiguos griegos y romanos, principalmente-  
creían que la filosofía es la soberana de las ciencias y las  
artes. Una pretensión veleidosa, si las hay. Nadie pue-  
de pretender la sabiduría afirman o creyendo en jerar-  
No obstante, se impone una observación importan-  
te. Pensar en términos de complejidad es bastante más quías, en parcelas, en feudos o en separaciones. Para  
y muy diferente a pensar simplemente en términos de ello contribuyen, de manera significativa, las ciencias  
inter, trans y multidisciplinariedad. Se trata, antes bien, de la complejidad. El sabio no es precisamente aquel  
de alcanzar el gran cuadro (big picture) del asunto del todo lo sabe, o que sabe mucho (éste es el erudito).  
cual nos ocupamos, en cada caso (De Rosnay, 1977; Mucho mejor, es aquel o aquella- que lo comprende  
Carroll, 2017). Dicho en términos cognitivos, pensar en todo, en el sentido precisamente del big picture men-  
complejidad es bastante más que sencillamente hacer  
cionado. Conocer o saber no cumplen necesariamente  
epistemología. Importante como es, la epistemología, una función terapéutica o sanatoria. Por el contrario,  
en toda la extensión de la palabra, es tan sólo una he- comprender las cosas cumple una función liberadora,  
rramienta para una meta mayor, a saber: tener una esperanzadora, y tanto conduce a la sabiduría como  
comprensión integral, de gran alcance, a largo plazo, que nos transforma. El auténtico eureka no es un acto  
sobre el tema que nos ocupa en cada caso; el mundo de conocimiento; es un acto de entendimiento o com-  
en general, o una parte del mismo. Debemos poder su- prensión, dos cosas perfectamente distintas.  
perar los tecnicismos, por minimalistas, a fin de alcan-  
La ironía socrática tiene todo el sentido del mundo.  
zar una comprensión que implique una relación de tipo Literal y metafóricamente hablando (Vlastos, 1992). Se  
4
2
CIENCIAS DE LA COMPLEJIDAD  
trata del llamado o la invitación a reconocer que lo ver- que las buenas costumbres y la cultura usual parecen  
daderamente importante no consiste en saber, sino: a) indicarlo. Cuando veamos a un hombre o una mujer  
en vivir lo que se sabe, y b) en entender las cosas, que sabios, lo mejor es acercarnos a ellos y aprender. Pues  
es mucho más y muy diferente a simplemente conocer nunca enseñan; aunque si es posible aprender la sabi-  
las cosas. Comprender nos hace libres; saber en mu- duría; la sabiduría: esa que no se exponen en tratados  
chas ocasiones nos ata. Digamos, obiter dictum, que los y en volúmenes enteros, sino en breves legajos sueltos,  
dioses de los paganos, tanto como esa diosa singular en gestos amables, allí donde emerge la serenidad y la  
de Spinoza que es la naturaleza, no se caracterizan, en alegría. Un tema poco obvio.  
absoluto, en contraste con el El Dios Omnisciente de  
las tres religiones reveladas constitutivas de Occidente, Referencias bibliográficas  
por saberlo todo. Muchas cosas las ignoran; los dioses  
aztecas como los incas, los indios como los chinos, los Ackerman, D., (1992). Una historia natural de los senti-  
escandinavos como los africanos. Pero son dioses que  
dos. Barcelona: Anagrama  
comprenden. Y así son más humanos que los dioses de Aristóteles, (1988). Política. Madrid: Ed. Gredos  
las tres religiones del desierto.  
Carroll, S., (2017). The Big Picture. On the Origins of  
Life, Meaning, and The Universe Itself. New York:  
Dutton  
Más humanos, es decir, más cercanos a la vida.  
Couloubaritsis, L., (2014). La philosophie face à la  
question de la complexité. Le défi majeur du 21e  
siècle. Tome 1: Complexités intuitive, archaïque et  
historique. Tome 2: Complexités scientifique et con-  
temporaine. Bruxelles: Ousia  
4
.
Conclusiones  
No existe una clave, un algoritmo o una regla de oro  
para saber vivir bien; esto es, para llevar una vida ple-  
na. Nadie puede enseñarle a nadie a vivir bien; pero sí Damdul, G. D., (2019). “Ontological Reality: Quantum  
se puede aprender. Entre vivir bien y las ciencias de la  
complejidad existe una comunidad de espíritu, a saber:  
se trata del descrédito de cualquier semejante a una  
regla de oro. Este rasgo las unifica y consolida.  
Theory and Emptiness in Buddhist Philosophy”, en:  
Bhatt, S. R., (Ed.), Quantum Reality and the Theo-  
Este artículo es un esfuerzo por considerar en qué De Rosnay, J., (1977). El macroscopio. Hacia una visión  
consiste vivir una vida buena a la luz de las ciencias de  
global. Madrid: AC, D.L.  
la complejidad. Si bien saber vivir es distintivamente un Gigon, O., (1971). Los orígenes de la filosofía griega.  
asunto filosófico, la filosofía no se erige como soberana  
Madrid: Ed. Gredos  
de las ciencias y las artes, como querían los antiguos. Kirk, G. S., y Raven,J. E., (1981). Los filósofos preso-  
Una pretensión veleidosa, a decir verdad.  
cráticos. Historia crítica con selección de textos. Ma-  
Sabe vivir, llevar una vida plena o vivir bien no es  
drid: Gredos  
tanto un asunto de conocimiento o erudición aunque LeShan, L., y Margenau, H., (2009). El espacio de Eins-  
manifiestamente puede pasar por aquí; no hay abso-  
lutamente ningún problema-. Saber vivir bien significa  
tein y el cielo de Van Gogh: un paso más allá de la  
realidad física. Barcelona: Gedisa  
ponderar las cosas adecuadamente; saber a qué debe- Maldonado, C. E., (2021a). “La gestión compleja: de  
mos temerle y a qué no, y ser libres. Libres y felices,  
aunque le verdadera felicidad no siempre arranque car-  
cajadas estruendosas, necesariamente.  
la jerarquía a las redes complejas y la heterarquía”,  
en: Revista Ciencias de la Complejidad (próximo a  
publicarse)  
Desde cualquier punto de vista, saber vivir bien sig- Maldonado, C. E., (2021b) Las ciencias de la vida son  
nifica carecer de temores, pues, en términos muy ele-  
mentales, el mal puede ser identificado fácilmente en  
ciencias de la complejidad. Santiago de Chile: Ed.  
Trepen  
cuanto que nos roba tiempo y energías o nos introduce Maldonado, C. E., (2019) Turbulencias. Sobre ciencia y  
energías y tiempos que no nos son propios.  
Con todo y una observación final: el hombre o la  
mujer sabios no se anuncian, no vociferan, no se ven-  
otras complejidades. T. I y II. Bogotá: Ed. Univer-  
sidad El Bosque. Tomo I: pp. 1-486; Tomo II: pp.  
1-270  
den a sí mismos. Caminan, como decía Nietzsche, por Marcuse, H., (1969a). El hombre unidimensional. Ensa-  
el mundo, pasos de palomas; imperceptible, acaso, in-  
yo sobre la ideología de la sociedad industrial avan-  
visiblemente (en contraste con los pasos y avanzadas  
zada. México: Joaquín Mortiz  
militares y muchas otras similares). Existe, alrededor Marcuse, H., (1969b). Un ensayo sobre la liberación.  
México: Joaquín Mortiz  
nuestro, mucha más gente que saber vivir bien, de lo  
Revista de la Unidad de Investigación de la Facultad de Economía de la UNSA  
43  
Marcuse, H., (1969c). El fin de la utopía. México: Siglo  
Rethinking Reality Through Quantum Physics. Pari  
XXI Editores  
Publishing  
Mondolfo, R., (1986). Heráclito. Textos y problemas de Sextos Empiricus, (1990). Outines of Pyrrhonism.  
su interpretación. Siglo XXI Editores  
Nietzsche, F., (2013). El origen de la tragedia. Barcelo-  
na: Espasa Libros  
Rescher, N., (1998). Complexity. A Philosophical Over-  
view. New Brunswick and London: Transaction Pub-  
lishers  
Translated by R. G. Bury. Buffalo, NY.: Prometheus  
Books  
Smethan, G., (2010). Quantum Buddhism: Dancing  
in Emptiness  Reality Revealed at the Interface of  
Quantum Physics and Buddhist Philosophy. Lulu.com  
Vlastos, G., (1992). Socrates. Ironist and Moral Philoso-  
pher. Ithaca, N. Y.: Cornell University Press  
Sabbadini, S. A., (2017). Pilgrimages to Emptiness.  
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CIENCIAS DE LA COMPLEJIDAD